miércoles, 30 de octubre de 2019

Maquillaje para dummies: pintarse los labios como una francesa

Aunque no todas las habitantes de Francia –y ni tan siquiera las de París– tienen buen gusto y estilo, una minoría ha dado buena fama al conjunto gracias a sus mañas para colocarse las bufandas, lucir un buen pelo, perfumarse y maquillarse sin que parezca que van maquilladas. En esto último cuenta mucho saber pintarse los labios como si no los llevasen pintados, y de ello hablaremos hoy.
La técnica es muy simple, pero también muy importante. En vez de deslizar la barra por los labios se deben dar pequeños toques, con ella o con el dedo, presionando.
La idea es que el producto vaya entrando en la piel y fundiéndose con ella, para que parezca que el color sale de la boca y no que se posa sobre ella. Para conseguirlo debemos tener los labios bien exfoliados e hidratados, y conviene utilizar una barra mate. En cuanto al color, las parisinas más admiradas suelen elegir los intensos y combinar más de uno.
Con algo de pericia se va consiguiendo el tono deseado y ese aspecto como de acabar de comer una piruleta. Además, combinando tonos es posible poner en práctica algunos trucos, como colocar los tonos más oscuros en el interior para agrandar el labio.
Una vez hayamos acabado frotamos los labios uno contra otro y besamos varias veces un pañuelo para que el color quede bien fijo, pegado a la piel. A continuación limpiamos los bordes para evitar el «efecto payaso».
Y ya. Una boca bonita y con ese efecto de acabar de morderse los labios sin que dé la sensación de que nos hemos maquillado. Y, en consecuencia, buen color en el conjunto de la cara.

lunes, 28 de octubre de 2019

En forma: haciendo el puente

Al final no me apunté a barre… Me pillaba lejos, no me gustaban los horarios y no me acabó de convencer. Con todo, como me he propuesto firmemente hacer ejercicio sí o sí, he comenzado a documentarme, como buena empollona que soy. La constancia no sé si la tendré, pero la consciencia de lo que haga, seguro.
Tras meditarlo mucho, me he decidido por comenzar incorporando a mi cotidiano el puente, una postura de yoga que consiste en tumbarse, flexionar las piernas de modo que los pies queden firmemente apoyados en el suelo y alineados con las caderas, colocar bien la cabeza para no crear tensión en el cuello, apoyar los hombros en el suelo y levantar el trasero hasta formar una línea recta que vaya de la rodilla al cuello.
La idea es aguantar arriba durante unas cuantas respiraciones, apretando los talones contra el suelo y contrayendo los glúteos. Se supone que pone el culo firme y que ayuda a activar la circulación sanguínea y la glándula tiroides. No sé si será cierto, pero hay algo al hacerla que me hace sentir que las cosas no van mal cuando estoy en ese estado. Un poco como hacer de mí misma una cuesta abajo.